Ago 31 2010
Archivo de la categoria 'General'
Jul 07 2010
Charles Ingalls encuentra a Homer Simpson
Los que hemos crecido viendo en un televisor en blanco y negro -de dos canales- una serie como La casa de la pradera podemos sentir algo parecido al vértigo al compararla con el mundo actual. Tengo la sensación de que la bondad beata de los Ingalls ya era antigua en 1973, año en que la serie comienza a emitirse en la televisión americana. Charles Ingalls era un colono cuyos patrones de comportamiento podrían haber ruborizado hasta al más santo: se comportaba según la ética más estricta y daba a sus hijos la educación cercana a la santidad en un entorno de carencia y dignidad. Pero los Ingals no eran la excepción. Toda la televisión en la que nos hemos socializado los cuarentones era moralizante y ejemplar. Recuerdo que ya entonces nos parecía vetusta y un poco aburrida.
Aunque ahora que soy padre preferiria, en ocasiones, que mis hijas tuviesen unos medios más sometidos a la ética que al hedonismo.
Los modelos de padre reflejados en las series de dibujos animados de mayor éxito no son muy edificantes. Los padres -no tanto las madres- son débiles, egoistas, incapaces e insensibles. Los Simpsons, Padre de familia, American dad, South Park o Shin Chan. Todos los padres de estas series con las que se socializan nuestros hijos usan un recurso narrativo clásico cuando se quiere atraer la atención de los jovenes: ridiculizar a los padres. Aunque da la sensación de que se les ha ido la mano. ¿Es nuestra moral deudora, aunque sea en una infima porción, del ejemplarizante Charles Ingals? Porque como nuestros hijos mimeticen la moral de sus héroes animados… lo tememos claro.
Jun 06 2010
Los contenidos violentos
Para los que piensan que la violencia es un alimento degenerado de una civilización decadente –que puede que también- conviene recordar cuál es el repertorio dramático de la religión cristiana. No sólo las series americanas se nutren de violencia. Los grandes pintores, escultores, escritores de todas las épocas han utilizado la violencia. El marketing de la violencia ha pretendido siempre atraer fieles a las iglesias, espectadores a la platea, teleadictos a las pantallas. No es nuevo. William Shakespeare, Caravaggio, Bernini o Tarantino. Pueden perdonar la irreverencia, pero Tarantino no es más degenerado, por usar la violencia sin el contexto legitimador de la épica, mitología o la religión, que Caravaggio. Cuando abramos un debate sobre la violencia de nuestras pantallas, deberíamos abrirlo también sobre la violencia de nuestras catedrales. Puede que esta última sea responsable de más de una guerra santa.
Jun 06 2010
¿Qué ha sido de la cultura del libro?
Steve Jobs, el gurú de Apple, no parece muy interesado en el negocio de los libros porque los libros no son un negocio. A mí me parece natural que los adolescentes, los alumnos, nuestros hijos, no salgan del vórtice del mundo de hoy para meterse en una burbuja temporal a practicar ese ejercicio llamado lectura. Cuando decimos que nuestros jóvenes no leen decimos que no leen lo que leíamos nosotros. Leen mucho, de manera rápida, fugaz, por el mero placer de la comunicación directa o de la información concisa. No leen filosofía, no se quedan tardes enteras hibernando en largas y profundas lecturas. No reflexionan hondo, no hacen aquello que nosotros considerábamos trascendente. Puede que con una lectura lenta pierdan el pulso frenético del mundo, que gira en su ausencia. No quieren perderse nada. El mundo se ha acelerado y ellos siguen danzando a una velocidad que nuestros reflejos más pesimistas piensan que es caos.
Personalmente, me niego a considerar que todo lo que desaparece es pérdida o a adoptar el gesto del abuelo descontento con el presente, atónito, abandonado en un escenario que le intimida. Creo que es un mundo de grandes oportunidades. Se ha impuesto la primacía de la imagen. Todos son productores, artistas o escritores. Y la comunicación es bidireccional. O, al menos, más bidireccional que nunca. Nuestros jóvenes no admitirían la figura del intelectual divino que nutre a las masas, a no ser que fuese Steve Jobs con un nuevo gadjet.
Sep 08 2009
Profes y publicidad
Da la sensación de que para vender es necesario matar al padre, a la madre o al profesor. No hay que hacerlo literalmente, basta con adoptar la óptica infantil y caracterizarlos negativamente como torpes, aburridos, cuando no malos o resentidos. De esta forma el publicista se pone del lado del niño, del joven, del alumno, y le dice que lo que desea es lo lógico y que nadie puede oponerse a sus deseos: puede tenerlo todo. Aunque para lograrlo tenga que pedirle dinero a ese padre torpe y resentido. El recurso no es nuevo.
Ver tema Madres, madrastras, padres…
Ago 06 2009
Profesiones vocacionales
El profesor autoritario de Hets es recriminado por el vocacional en los siguientes términos:
Nuestra profesión es una vocación. Significa sentir una llamada, algo que viene de manera natural. Pero es absurdo que se llame usted mismo profesor simplemente por tener una titulación académica (…) Un profesor debe preocuparse por sus chicos. Si no lo hace, ¿de qué se preocupa en la vida?
Ver La vocación
May 01 2009
Otros países, otras escuelas
El modelo americano, es determinante en la creación de estereotipos y corrientes de pensamiento que tienen una influencia notable en el sistema educativo, que es el que nos ocupa. Pero hay otras realidades.
Nuestra hipótesis no es universal. La teoría de la relatividad cultural determina que los estándares culturales de un país no se repiten en otros. Esto es más evidente cuando vemos películas de culturas alejadas de nuestro universo occidental desarrollado.
May 01 2009
Un día en el colegio…¡Es un muermo total!
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Para los Ronaldos la escuela no era suficiente, ellos “querían más”. Fito no aprendió nada en la escuela. Todo lo que sabe, se lo enseñó “una bruja”. Le interesan las “cosas de la piel”, lo imperfecto o lo subjetivo. En su universo sólo hay espacio para la escuela de la vida. El grupo juvenil Sonblue convierte la clase de “Sueños de ayer”en una discoteca para adolescentes cuando el profesor la abandona. Lara, deja a un lado la rigidez y la perfección de su profesora de música y canta en el garaje que quiere “ser mayor” y vivir su propio error.
Abr 29 2009
¡No necesitamos educación!
La ópera rock, 1979, del grupo Pink Floyd generó una película del mismo nombre, The wall, 1982, dirigida por Alan Parker. La película es demoledora con la educación, con los profesores y con todo lo que no sea la libertad y pureza individual que proclama el grupo. Los músicos tienden a fomentar la rebelión, rebelión contra el poder, contra lo aburrido, contra lo rentable, aunque carecen de un plan para “el día después”. ¿Si todos nos convertimos en poetas consagrados a nuestras propias reglas, quién sería el fontanero o controlador aéreo que mantuviese el orden de nuestras necesidades no creativas? El caso es que la película muestra a niños automatizados, enmascarados, convertidos en zombies, que son llevados por una inmensa máquina de producción en cadena, que sería la escuela, a un precipicio donde son convertidos en carne picada.









La hormiga laboriosa es cosa del pasado. Ahora, la cigarra reina. 