Da la sensación de que para vender es necesario matar al padre, a la madre o al profesor. No hay que hacerlo literalmente, basta con adoptar la óptica infantil y caracterizarlos negativamente como torpes, aburridos, cuando no malos o resentidos. De esta forma el publicista se pone del lado del niño, del joven, del alumno, y le dice que lo que desea es lo lógico y que nadie puede oponerse a sus deseos: puede tenerlo todo. Aunque para lograrlo tenga que pedirle dinero a ese padre torpe y resentido. El recurso no es nuevo.
“Es interesante que este psicólogo -Overstreet- señale a los medios de comunicación -tan influyentes- como ámbitos que se nutren de la inmadurez de los ciudadanos: los periódicos, la radio, el cine y la publicidad. Según él, los periódicos viven de las catástrofes; la radio, de la mediocridad; el cine, de las emociones inmaduras; y la publicidad de deseos irreales ¿Qué ofrecen los medios de comunicación a las personas maduras?”.
Algunas compañías conscientes de la mala imagen general del videojuego abren secciones dedicadas a la educación. Electronic arts crea una web para acercar a los padres y escuela al mundo de los videojuego. Su primera unidad didáctica es a través del juego FIFA. Nintendo ha comprendido que el público adulto es un potencial cliente de videojuegos y ha abierto sus consolas a juegos de entrenamiento mental, aprendizaje de inglés o a gadjets de gimnasia de mantenimiento. De esta forma, deja de ser cosa de niños ociosos para multiplicar el número de usuarios potenciales. Por otra parte, los juegos sociales, en los que se participa en grupo (karaoke, carreras, concursos, etc) permiten materializar el ideal de una familia jugando unida.
El 27 de Octubre del 2006 los distribuidores de Take2Game, tenían previsto el lanzamiento de un videojuego para Play Station que tenía el provocador nombre de Bully. Un joven de unos 15 años Jimmy Hopkins es aparcado por unos padres irresponsables en la Academia Bullworth. Aunque se vende con la apariencia de mundo abierto, en la academia, los comportamientos violentos, el absentismo escolar o la lucha contra profesores y abusones, son una constante. El revuelo provocado en los medios de comunicación provoca el apresurado cambio de título. A comienzos de 2008 el videojuego vuelve a estar a la venta en todos los comercios con el nombre original y con un añadido. Bully, edición escolar.
El sociólogo Javier Elzo recoge una tipología clásica de la educación:
1. El aprendizaje formal. Tiene lugar en los centros de educación y formación y produce diplomas y cualificaciones burocrática y socialmente reconocidos.
2. El aprendizaje no formal. No produce títulos formales, pero complementa los sistemas formales (academias, congresos, cursillos, etc.)
3. El aprendizaje informal. Tiene lugar en la vida cotidiana y puede no ser intencionado. Los amigos, los medios de comunicación, etc.
El aprendizaje informal está dibujado con cualidades atractivas: se desarrolla en la vida cotidiana, no requiere esfuerzo, responde a los intereses directos de los alumnos, es seductor, se refuerza por el interés de los pares, de los iguales y no está dificultado por burocracias ni ejecutado por profesionales oficiales. El aprendizaje informal no da la impresión de provenir de unas instituciones capciosas o moralizantes, no está burocratizado, no se encierra en currículos arbitrarios o malintencionados. No es de extrañar, que gran parte del atractivo de propuestas docentes no formales (como bai and by) se centre publicitariamente en ridiculizar el conocimiento formal, como impositivo y adocenado, mientras se resalta la libertad de las academias y sistemas de enseñanza a distancia, la falta de horarios, su atractivo, su conexión con las nuevas necesidades y los medios audiovisuales empleados como técnicas de aprendizaje.
Javier Elzo, Los jóvenes y la felicidad, PPC, Editorial y Distribuidora, Madrid, 2006.
La película de Tod Browning, Freaks, de 1932, es en buena parte culpable del cliché narrativo de la revancha de los impopulares que predomina en la ficción para adolescentes y de la popularización del término friki.
Algunas campañas de la multinacional americana ofrecen una visión negativa de los padres. Son padres que no conceden descanso a los hijos, los atosigan con reglas, con actividades extraescolares y sólo se oyen a sí mismos. "Acaso nacimos con cubiertos en las manos". Por eso, los establecimientos de la cadena ofrecen un espacio de "libertad", dónde el niño podrá ser el protagonista -"Aquí tú eres el King"- y no el objeto de las frustraciones de los padres.
Los que hemos crecido viendo en un televisor en blanco y negro de dos canales una serie como La casa de la pradera podemos sentir algo parecido al vértigo al compararla con el mundo actual.
Los fenómenos psicológicos de “identificación” y “proyección” hacen el resto. El paria se identifica con el héroe y proyecta sus cualidades y sus vivencias en una trama en la que el oprimido se convierte en héroe, el patito feo en cisne. La hormiga laboriosa es cosa del pasado. Ahora, la cigarra reina.
"Si de verdad le preocupa la educación, eche un vistazo a este instituto: en el aula 218 tenemos un profesor de anatomía que vive con su madre y nunca ha visto un cuerpo desnudo, incluido el suyo; en el aula 224 tenemos a un profesor de geografía universal que en su vida ha puesto los píes fuera de esta ciudad".
No sólo las series americanas se nutren de violencia. Los grandes pintores, escultores, escritores de todas las épocas han utilizado la violencia. El marketing de la violencia ha pretendido siempre atraer fieles a las iglesias, espectadores a la platea, teleadictos a las pantallas.
Los invisibles
Una vez me pasé un día entero en el instituto sin que una sóla persona me mirase o hablase. Y me di cuenta de que era el mejor día que había tenido en mucho tiempo. El día en que nadie se fijó en mí. El día en que dejé de existir. Síndrome de invisibilidad